• Un estudio de la Federación de Servicios de USO  revela que el peso de la restauración es cada vez menor y aumenta con fuerza el sector de la pernoctación
  • Santander y su área se adelanta al cambio de modelo a diferencia del resto de comarcas

Santander, 29 de septiembre de 2023.-  El sector servicios en Cantabria se transforma y se adapta a la nueva sociedad resultante, especialmente por los cambios inducidos por la revolución tecnológica y sus consecuencias económicas. Revisados los datos de la última década, aportados por el ICANE en su último análisis en conjunto del sector cerrado a fecha de diciembre de 2021, nos indica que el peso de la hostelería se reduce tanto en establecimientos como en empleo. Nuestra región ha perdido 753 bares y restaurante en una década, un descenso del 24%. El peso de la restauración ha pasado del 18,6% del sector, con 13.669 empleos medios, al 12,5% y 12.208 empleos, es decir, 1.461 trabajadores menos en una década.

 En el mismo periodo, los establecimientos de alojamientos crecen hasta el 51% con 321 instalaciones creadas y 337 empleos directos añadidos, que sumadas hacen un total 947 instalaciones. Y es que el negocio de la pernoctación es más lucrativo que la sufrida hostelería. La productividad por hora remunerada en el sector de servicios de alojamiento es de 31,5 euros, mientras que la del sector de bebidas y comidas es de 15,8 euros, un 50% menor, situándose en el vagón de cola de todo el sector de servicios al estar 42 puntos por debajo de la media de referencia que es el sector industrial.

Para percibir la magnitud del cambio hay que apuntar que el volumen de negocio ligado a las pernoctaciones, excluidas las casas vacacionales no registradas, ha aumentado en 59 millones de euros en una década, lo que supone un crecimiento del 42%. El impacto total queda en 139 millones de euros.  En el otro lado, el negocio ligado a la restauración ha experimentado un crecimiento de tan solo el 13% en su cifra de negocio, 64 millones más, a pesar de la llegada masiva de visitantes experimentada. Aún así, este sector sigue teniendo una impronta relevante en la región con una cifra de negocio de 535 millones anuales.

En conjunto, el sector de servicios se diferencia de manera nítida por áreas en cuanto a su productividad. La zona más rentable para explotar un establecimiento en Cantabria es la oriental, donde se deja notar la influencia de la mayor renta disponible del País Vasco, que sube 8 puntos la media regional. En el otro lado de la balanza se encuentra la zona de influencia de Torrelavega con 7 puntos por debajo de la media. Acusa la crisis de modelo económico sin resolver en el último cuarto de siglo

En cuanto a la evolución del sector del comercio en su conjunto, la implantación progresiva de la venta a través de plataformas de internet ha hecho que los ocupados del sector se reduzca, tanto el comercio al por mayor, con una bajada del 3,3%, como al por menor, que sufre más los cambios de hábitos con una disminución del empleo del 7,3 puntos. En total el sector del comercio registra una contracción de 1.937 empleos en la última década auditada.

Dentro del sector terciario quien más crece en establecimientos, lógicamente, es el sector tecnológico. Su despegue fulgurante en la última década supone un ascenso de más del 900%. Dentro del conjunto del sector, pasa de tener una presencia casi testimonial del 0,7% al actual 5,1%. A fecha del estudio existen un total de 2.834 establecimientos de este tipo.

El número de ocupados de las empresas del sector servicios y comercio con sede en Cantabria fue de 97.328 personas. De estos un 73,75% fueron asalariados. Las actividades con más personal ocupado fueron comercio al por menor (17,77%), seguido de los servicios de comidas y bebidas (12,54%) y transportes (9,03%).

Tras el análisis de la última década, se observa que el área de Santander ha sido la zona que más ha experimentado el cambio de modelo de negocio. El cierre de sus comercios tradicionales ha sido una constante en ese periodo. Un total de 1.545 comercios  echaron la persiana, pasando de 4.472 a 2.927. Una reducción cercana al 50%. En cambio, el crecimiento de nuevas formas de negocios ha supuesto que la cifra se dispare de los 5.082 establecimientos a los 11.279, un crecimiento del 121%. Este cambio no parece llegar al resto de comarcas que mantienen una estructura más tradicional, En este grupo queda incluida el área de Torrelavega, que mantiene en parecidos términos el número de comercios  tradicionales, baja un 5%,  y crece un 43% en establecimientos no ligados al turismo o comercio.

 

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