1.- ACTIVIDADES CON USO PROFESIONAL DE LA VOZ

Los problemas de garganta y voz son frecuentes en aquellas actividades laborales en las que la voz constituye una herramienta de trabajo habitual (docencia, atención al público, teleoperadores, sanidad, comercio, formación, hostelería, administración, etc.), pudiendo aparecer gran fatiga vocal al final de la jornada y otras dolencias relacionadas.

2.- LA VOZ COMO HERRAMIENTA DE TRABAJO

Transmitir información supone con frecuencia un aumento del volumen y de la intensidad al hablar.

Esto puede generar tensión a nivel laríngeo, sensación de cuerpo extraño y, finalmente, un importante agotamiento al intentar comunicarse con eficacia. El rendimiento personal y laboral puede verse afectado debido a la fatiga vocal, física y mental.

Si existen factores predisponentes, como reflujo gastroesofágico, procesos inflamatorios de las vías

respiratorias superiores, alergias, sequedad ambiental u otras alteraciones de la salud, los problemas de la voz pueden aparecer inicialmente como voz tomada y evolucionar después hacia disfonía.

3.– TRASTORNOS DE LA VOZ – DAÑOS A LA SALUD

Un uso adecuado de la voz permite que las personas trabajadoras que la utilizan como herramienta profesional tengan menos dificultad para comunicarse y sean oídas correctamente, favoreciendo el bienestar y reduciendo el riesgo de lesiones en las cuerdas vocales.

– AFONIA Y DISFONIA –

La afonía consiste en la pérdida total de la voz, mientras que la disfonía es la alteración de su timbre, tono o intensidad. En muchas ocasiones se utiliza el término "afonía" cuando realmente es disfonía.

Algunos ejemplos de disfonía son la ronquera o la dificultad para hablar con el tono habitual, pueden ser consecuencia de patologías o alteraciones y causar enfermedades profesionales o accidentes.

  • Fatiga por sobreesfuerzo vocal o uso intensivo de la voz; Laringitis; Edema de Reinke;

Nódulos en las cuerdas vocales; Pólipos en las cuerdas vocales.

4.- FACTORES DE RIESGO ESPECÍFICOS

  1. Uso prolongado o intensivo de la voz durante la jornada laboral.
  2. Hablar con un volumen elevado o gritar para hacerse oír.
  3. Trabajar en ambientes ruidosos que obligan a intensificar la voz por encima del ruido.
  4. Hablar de forma continuada a grupos numerosos de personas o a larga distancia.
  5. Lugares de trabajo con mala acústica, reverberación o escaso aislamiento frente al ruido.
  6. Exposición a polvo, humo, sustancias irritantes o ambientes excesivamente secos que

puedan afectar a las vías respiratorias y al aparato fonador.

  1. Cambios bruscos de temperatura o humedad ambiental.
  2. Estrés laboral y elevada carga mental, ocasionan tensión muscular y sobreesfuerzo vocal.

5.- CONSEJOS BÁSICOS Y MEDIDAS PREVENTIVAS

  • Pequeños cambios en los hábitos de comunicación ayudan a mejorar la técnica vocal y reducir el esfuerzo. Son importantes si existen alteraciones previas, sequedad, inflamación o fatiga muscular.
  • Reducir el ruido ambiental y utilizar formas de comunicación que eviten elevar innecesariamentela voz, utilizar medios técnicos de apoyo, como sistemas de amplificación, cuando el puesto lo requiera. Favorecer el contacto visual y otros recursos no verbales cuando sea posible.
  • Mantener unas condiciones ambientales adecuadas, evitando polvo, humo y agentes irritantes, así como cambios bruscos de temperatura o humedad.
  • Mejorar la técnica vocal mediante formación específica cuando la voz sea una herramienta habitual de trabajo. Alternar tareas de alta exigencia vocal con otras que permitan el descanso y realizar pausas y micropausas durante la jornada.
  • Favorecer el descanso vocal y mantener una adecuada hidratación. Evitar hábitos que irriten la mucosa laríngea, como el consumo de tabaco, y reducir el carraspeo o la tos repetitiva.
  • Prevenir el estrés laboral mediante una adecuada organización del trabajo, descanso suficiente y hábitos saludables, ya que puede favorecer alteraciones vocales y aumentar la tensión muscular.
  • Afonía ocasional o disfonía que se mantenga durante más de una semana deben ser valoradas por profesionales sanitarios, como el especialista en Otorrinolaringología o el logopeda.

 

6.- ACCIÓN PREVENTIVA, EVITAR- EVALUAR- COMBATIR RIESGOS

El empresario junto al deber general de prevención, también debe:

Aplicar las medidas anteriores según los principios del artículo 15 de la Ley 31/1995: evitar riesgos cuando sea posible, evaluar los que no pueda eliminar, combatirlos en su origen, adaptar el trabajo a la persona, priorizar medidas colectivas sobre individuales e integrar la prevención. Tus propias actuaciones son importantes adoptando buenos hábitos.

7.- NORMATIVA BÁSICA

Ley 31/1995, de 8 de noviembre; R.D. 39/1997, de 17 de enero; R.D. 486/1997, de 14 de abril

Actividad subvencionada por el Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo del Gobierno de Cantabria.

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