Santander a 2 de julio de 2026.-  Hay confianza en que el verano de 2026 puede ser excepcional para el sector turístico, ello ha tirado con fuerza de la contrataciones, por ello,  valoramos positivamente el descenso del desempleo registrado durante el mes de junio, tanto por la reducción de 667 personas respecto al mes anterior como por las 406 menos que hace un año, cifras que sitúan el paro registrado en unos de los nivel más bajo de la serie histórica de nuestra comunidad.

Sin embargo, estos datos deben analizarse más allá de su lectura estrictamente estadística. El inicio de la temporada estival vuelve a demostrar la enorme dependencia de Cantabria del sector Servicios, que concentra prácticamente toda la reducción del desempleo al disminuir en 677 personas, mientras que la industria apenas reduce el paro en 17 trabajadores. Esta realidad confirma que nuestra economía continúa apoyándose en actividades marcadas por la estacionalidad, al tiempo que pierde capacidad para generar empleo estable y de mayor valor añadido.

A ello se suma el efecto que la reforma laboral sigue teniendo sobre las cifras de desempleo. El incremento de 767 trabajadores con contrato fijo discontinuo durante el último año, hasta alcanzar los 5.083, ha contribuido a reducir el paro registrado, aunque esta modalidad contractual continúa ocultando periodos de inactividad que no siempre aparecen reflejados en las estadísticas oficiales.

Es igualmente positivo el aumento de la afiliación media a la Seguridad Social, que alcanza las 242.784 personas, así como el importante crecimiento de la contratación, impulsado por las buenas expectativas de la campaña turística. No obstante, este incremento también está favorecido por el crecimiento de la población activa derivado, fundamentalmente, de la inmigración, un factor que está permitiendo cubrir las necesidades de mano de obra en numerosos sectores.

Para USO Cantabria, el objetivo no puede limitarse a reducir las cifras de desempleo. La prioridad debe ser avanzar hacia un modelo económico más equilibrado, reforzando la industria y el resto de sectores productivos capaces de generar empleo estable, cualificado y con mejores salarios. Solo así Cantabria podrá consolidar un crecimiento económico sostenible y ofrecer oportunidades laborales de calidad que permitan fijar población y mejorar el bienestar de los trabajadores.

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