Cantabria se descuelga de la negociación colectiva.

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Los trabajadores afectados  por un convenio colectivo se han reducido en un -28% durante el año 2015 mientras en el conjunto de España ha crecido en un 26%. Estamos ante otro indicativo negativo  de la economía cántabra en la misma semana que se hizo público que nuestra región cerraba el vagón de cola nacional  en la producción industrial.

  La negociación colectiva contabilizó en el año 2015 en Cantabria un total de 46.554 trabajadores regulados por convenios colectivos frente a los 64.700 del año anterior. Lejos quedan los 97.800 que existían antes de que la crisis económica hiciese su particular ajuste. Por el contrario, en España la tendencia es ascendente y el número de trabajadores afectados por convenio ha  pasado de 4.7  a 6,4 millones de trabajadores, un 26%

Durante el año 2015 se firmaron en nuestra región un total de 37 convenios de empresa frente a los 68 suscritos el año anterior, un 45% menos. En cuanto a los convenios de sector o superior a la empresa,  entraron en vigor 11 nuevos textos laborales en 2015 frente a los 17 del 2014, un 35% también menor.

Analizados los datos por ámbitos de negociación, se muestra que en 2015 donde más subieron los sueldos fue en los convenios de empresa, en el que el incremento resultante fue del 0,97%, y los trabajadores afectados fue de 3.899, frente a los de ámbito superior que fue del 0,58%.  Este último colectivo afectado  por ese  tipo de pactos son los que amparan a más trabajadores en nuestra región, exactamente 42.655, el 90,8% del total.

Los sueldos en Cantabria continúan con un crecimiento muy débil y solo beneficiado por el balance negativo del IPC en la región que ha resultado del -0,4%, lo que les permite ganar poder adquisitivo. La subida salarial media pactada en Cantabria en los nuevos convenios suscritos que han entrado en vigor o tengan vigencia plurianual en el año 2015   fue del  0,61% frente al 0,23% registrado el año 2014.

Para Mercedes M. Zubimendi, secretaria general de USO, estas cifras reflejan con claridad la atonía y decadencia del mercado laboral en Cantabria. El balance negativo y regresivo de la negociación colectiva en nuestra región  es una más de las señales de alarma que emite nuestra economía. Mientras que en el resto del Estado la negociación colectiva,  aunque con dificultad, va recuperándose,  Cantabria se descuelga de ella,  y cada día más de la recuperación económica.