La IV EPA refleja una mejora en el empleo a costa del aumento de la población
El envejecimiento y el aumento de la inactividad explican el descenso interanual del paro y anticipan tensiones en el empleo cualificado
Santander a 27 de enero de 2026.- Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al último trimestre de 2025 muestran que la población activa en Cantabria se mantiene prácticamente estable, a pesar del incremento de la población mayor de 16 años, que crece en más de 4.000 personas a lo largo del año.
Este aumento demográfico no se traduce en una mayor disponibilidad de mano de obra, ya que cerca de 3.000 de estas nuevas incorporaciones pasan a engrosar la población inactiva. Se trata de una evolución vinculada a dos factores estructurales: el envejecimiento de la población, que incrementa el número de personas fuera del mercado laboral por jubilación y el efecto de la inmigración, que aunque eleva el volumen poblacional, no siempre se incorpora de forma inmediata o plena al mercado de trabajo, ya sea por razones de edad o por situaciones administrativas.
Como consecuencia, el crecimiento poblacional no refuerza la base de población activa, lo que limita el dinamismo potencial del mercado laboral cántabro.
En este contexto, la tasa de paro registra un descenso en términos interanuales, un dato especialmente significativo si se tiene en cuenta la elevada estacionalidad del modelo productivo regional. La comparación anual resulta más fiable que la trimestral, dado que la economía cántabra está estrechamente ligada al turismo y a otras actividades estacionales, que generan fuertes oscilaciones en el empleo a lo largo del año. Esta reducción del paro no responde tanto a una creación intensa de empleo como a la escasez relativa de población activa, que reduce el número de personas que buscan trabajo.
Los datos comienzan además a poner de manifiesto un problema estructural en el mercado laboral de Cantabria: la falta de demandantes de empleo en determinados puestos cualificados. Esta situación está directamente relacionada con la salida progresiva del mercado laboral de la generación del baby boom, que accede a la jubilación, y con un déficit de reposición generacional, derivado tanto de la baja natalidad como de la insuficiente atracción y retención de población joven y cualificada.
Este desequilibrio puede convertirse en un factor limitante para el crecimiento económico regional, especialmente en sectores que requieren perfiles técnicos o especializados.
En síntesis, la evolución del empleo en Cantabria durante 2025 muestra una mejora aparente de los indicadores de paro, sustentada más en factores demográficos que en un fortalecimiento real del mercado de trabajo. El envejecimiento poblacional, el aumento de la inactividad y la falta de relevo generacional plantean retos estructurales que hacen necesarias políticas activas de empleo, formación, atracción de talento y adaptación del sistema productivo para garantizar su sostenibilidad a medio y largo plazo






